Los argentinos consumieron 44,6 kilos por persona contra los 49,2 kilos de igual mes del año pasado. Se trata de la marca más baja en 14 años.
En medio de la crisis económica por la fuerte caída del consumo y la actividad desatada tras la determinación del gobierno de Javier Milei de licuar salarios y jubilaciones y liberar precios y tarifas, los alimentos básicos de los argentinos no son la excepción a las restricciones que se imponen las familias para consumir.
De acuerdo a los datos publicados en el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) durante el mes de febrero se registró un brusco descenso en el consumo de carne vacuna que llegó al 9,3% interanual.
En tanto, las cifras para los primeros dos meses de 2024, muestran una baja del 8,2% interanual, con un consumo equivalente a 349.100 toneladas res con hueso, según indica el informe.
El informe muestra que, si se toma en cuenta el promedio de los últimos doce meses, el consumo fue de 51,7 kilos por habitante y por año.
Mientras esto pasa con el consumo interno, al mismo tiempo, las ventas al exterior fueron 13,5% mayor al registro de enero de 2023, cuando había restricciones puestas por el Estado para abastecer el mercado interno a precios razonables.