Tras varios meses de tensiones, el presidente Javier Milei dejó clara su postura sobre la relación con la vicepresidenta Victoria Villarruel. Este pasado miércoles, en una entrevista televisiva, Milei marcó una contundente distancia de su compañera de fórmula.
“Villarruel no tiene ningún tipo de injerencia en la toma de decisiones”, afirmó el presidente en diálogo con LN+. “Ella no participa de las reuniones de Gabinete. Decidió no participar. Hace mucho tiempo que decide no participar en las reuniones de Gabinete”, añadió.
Además, el mandatario se mostró sincero sobre su vínculo con la vicepresidenta y explicó que su relación se reduce al diálogo estrictamente necesario para garantizar el cumplimiento institucional de sus funciones.

Finalmente, Milei marcó una clara distancia de su compañera de fórmula al utilizar un término que suele emplear para criticar a la oposición. “Ella en su visión, en muchas de las cosas que nosotros hacemos, está más cerca del círculo rojo, de lo que ella llama la alta política, y lo que nosotros llamamos la casta”, sentenció.
En contraste con la vicepresidenta, el presidente elogió el rol de su hermana, Karina Milei. “Otra cosa que necesitas es tener un brazo político. Cuesta armar un partido. Se caían las afiliaciones, te impugnaban”, expresó. “Mi hermana, la supuesta pastelera o repostera, en seis meses armó un partido. Mirá dónde nos puso la repostera. Si va a ser candidata, es problema de ella”, lanzó.
Por otro lado, Milei se refirió al despido de Diana Mondino, ex canciller de la Nación, quien fue removida de su cargo tras votar en la ONU a favor de Cuba. “Tardé 30 minutos en echarla”, confesó el presidente, dejando en claro su firmeza en la decisión.
Finalmente, aclaró que sus ministros “tienen libertad de acción” siempre y cuando se mantengan dentro de las ideas libertarias. Sin embargo, advirtió: “Ninguno de ellos tiene permitido un milímetro de error”.