Un supuesto desprendimiento de una gran cantidad de hielo marino en la Antártida, equivalente al tamaño de Argentina, atrajo la atención de la comunidad científica. Sin embargo, poco después de la difusión de la noticia, un grupo de especialistas aclaró que no fue un desprendimiento propiamente dicho, sino más bien otro fenómeno asociado a factores como el calentamiento global.
Un supuesto desprendimiento de una gran cantidad de hielo marino en la Antártida, equivalente al tamaño de Argentina, atrajo la atención de la comunidad científica. Sin embargo, poco después de la difusión de la noticia, un grupo de especialistas aclaró que no fue un desprendimiento propiamente dicho, sino más bien otro fenómeno asociado a factores como el calentamiento global.
En diálogo con Aires del Centro, Sebastián Marinsek, jefe del Departamento de Glaciología del Instituto Antártico Argentino manifestó: "No se desprendió un bloque de hielo como han dicho en varios medios, lo que ocurrió fue que una gran dimensión de hielo, de la extensión de la Argentina, no logró regenerarse, y estamos por debajo del promedio".
Lo que inquietó a los expertos fue la constatación de que la superficie de mar congelada para esta época del año es más reducida de lo esperado. "La cantidad de hielo marino se monitorea diariamente mediante imágenes satelitales. En julio de 2023, se observó que la cantidad de hielo congelado es considerablemente inferior al valor de referencia de hace 30 años", agregó.
Al ser consultado por las posibles causas de la incapacidad de regeneración del hielo marino expreso que están vinculadas al calentamiento global, pero aseguró que no se sabe a ciencia cierta cuáles son las razones. "Puede ser por el calentamiento en la atmósfera o por el calentamiento en la capa superficial del océano y en las corriente marinas", detalló.