En sintonía con las protestas que tienen lugar en rechazo al mega DNU del presidente Javier Milei, donde se derogaron múltiples leyes históricas de Argentina y se dio luz verde para la privatización de empresas estatales, el pasado jueves se llevó a cabo un segundo cacerolazo en el Patio Olmos desde las 20.
En sintonía con las protestas que tienen lugar en rechazo al mega DNU del presidente Javier Milei, donde se derogaron múltiples leyes históricas de Argentina y se dio luz verde para la privatización de empresas estatales, el pasado jueves se llevó a cabo un segundo cacerolazo en el Patio Olmos.
En un momento específico, alrededor de las 22 horas, y con el pretexto de despejar las calles y permitir el tráfico en la mitad de la calzada, la policía utilizó "gas pimienta" contra los manifestantes y detuvo a varias personas durante los enfrentamientos que se produjeron. La inesperada respuesta represiva de las fuerzas policiales generó la indignación entre los participantes de la concentración.
Los participantes en el Patio Olmos asociaron el comportamiento policial en Córdoba, a las instrucciones recibidas de la Justicia, a la implementación de la versión local del "Protocolo" difundido hace una semana por el Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich.
Según las primeras informaciones, se informa de al menos cinco o seis detenidos, quienes fueron trasladados a la seccional Primera de Policía en Nueva Córdoba. El fiscal a cargo de la intervención es Ernesto de Aragón.
La convocatoria a la movilización surgió de las redes sociales. Grupos autoconvocados y diversas organizaciones sociales, que incluyen a inquilinos, trabajadores, desocupados y jubilados, se congregaron frente al centro comercial, un sitio emblemático para las concentraciones en Córdoba, para manifestarse en oposición al extenso Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).