El accidente ocurrió en Villa Armada, dónde el colectivero de la línea 33 aseguró que se había quedado dormido. No hubo que lamentar víctimas, y una de las paredes tiene riesgo de derrumbe.
El accidente ocurrió en Villa Armada, dónde el colectivero de la línea 33 aseguró que se había quedado dormido. No hubo que lamentar víctimas, y una de las paredes tiene riesgo de derrumbe.
El siniestro tomó lugar el día martes a las 6:30 AM. El chofer perdió el control del vehículo, traspuso el carril central, atravesó longitudinalmente la colectora y se incrustó casi por completo en la pared lateral de un taller mecánico.
El colectivo transportaba dos pasajeros, quienes, según informó el comisario Mayor Federico Cisneros, de la Policía, se bajaron por sus propios medios del vehículo, sin lesiones, y se retiraron para cumplir con obligaciones.
El comedor de la casa dónde quedó incrustado el colectivo.
Por su parte, el presidente de la firma Tamse, Eduardo Ramírez estableció: “El conductor de la línea 33 que protagonizó el suceso de este miércoles estaba en condiciones de manejar y capacitado”. Explicando también que todos sus trabajadores y trabajadoras cuentan con el carnet profesional emitido por la Secretaría de Tránsito y que a su vez reciben capacitaciones constantes.
Por último, el presidente adelantó que la empresa se hará cargo de los daños en contra del galpón y la vivienda del barrio Residencial Sur.